El futuro de Lionel Scaloni al frente de la Selección Argentina sigue sin resolución, después de la derrota ante España en la final del Mundial y del retiro de Lionel Messi de la Albiceleste. La definición importa porque abre una etapa de transición en el equipo campeón del ciclo anterior y obliga a revisar la conducción deportiva del seleccionado.
Hace casi dos meses, tras la caída por 1-0 en aquella final, Scaloni dejó una frase que ordenó el debate sobre su continuidad: “Cumpliré el contrato y después veo”. Desde entonces, no hubo una negociación formal con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), aunque en la entidad sostienen una postura optimista respecto de la posibilidad de que el técnico siga.
La postura de la AFA Según informó Gastón Edul, la AFA prefiere dejar pasar el tiempo y esperar a que se calme el impacto de lo ocurrido el 19 de julio. En ese marco, Claudio Tapia mantiene el deseo de que Scaloni continúe, pero dentro de la conducción entienden que será necesario convencerlo para que acepte encarar un nuevo proceso. La definición no depende solo de una voluntad institucional, sino también de la disposición del entrenador a sostener un ciclo distinto al anterior.
El peso del retiro de Messi La salida de Lionel Messi aparece como una variable central en la evaluación. De acuerdo con la información de Edul, el factor decisivo será cómo se encuentre Scaloni y con qué energía afronte un proyecto sin el capitán, que durante años fue el principal referente del equipo. En la AFA consideran que la ausencia de Messi tendrá un impacto muy fuerte en el funcionamiento de la Selección.
Ese cambio marca el cierre de una etapa que se extendió hasta Nueva York, donde terminó el ciclo al que se aludió como la Scaloneta. El próximo proceso deberá reconstruir el grupo sin la presencia del futbolista que concentró liderazgo, peso competitivo y centralidad durante todo ese período. En ese contexto, la continuidad de Scaloni también queda ligada a su capacidad para conducir una Selección que deberá reinventarse.
Por ahora, la AFA no inició una negociación formal, pero conserva el optimismo y admite que la conversación deberá darse. La frase que Scaloni pronunció después de la final sigue siendo el punto de partida de una definición que, según el escenario descripto, dependerá de una decisión personal del entrenador y de la capacidad institucional para sostenerlo en el nuevo ciclo.




