A+ R A-
14 Diciembre 2018
Viernes, 14 de Diciembre de 2018 | San Juan | Argentina

 

Historias y costumbres

Los luneros, una tradición de casi 100 años

Son de todas partes de la provincia y en algunos casos de provincias hermanas, vienen comparten su folklore y luego vuelven a su destino. La particularidad es que el encuentro se hace el primer día hábil de la semana. Los luneros no son invitados a participar del encuentro, vienen de manera voluntaria y el único espíritu que tienen es compartir y difundir la cuyanía.

Domingo, 06 Marzo 2016 00:11

Los que conocen sobre el tema recuerdan que este encuentro, peña, se generó como una protesta de la paisanada a la implementación del sábado inglés cuando gobernó nuestra provincia Don Federico Cantoni. Esta modalidad implica trabajar de lunes a sábado al medio día, en contraposición de lo que ellos acostumbraban que era de lunes a viernes. De esa forma, los hombres, especialmente de campo salían de trabajar el sábado y se reintegraban el martes, porque el encuentro con los amigos, la guitarra y un traguito se hacía el lunes.
Dentro de las actividades populares esta se fue protegiendo en el tiempo, pasaron por varios sitios, pero sin dudas los anfitriones eran los mismos, toda la paisanada del Quinto Cuartel.
Vecinos de la zona, recuerdan que a principios del siglo pasado, los primeros encuentros se produjeron en un bar que había en la esquina de calle 8 y Costa Canal, luego se tuvieron que trasladar al pie del cerro Valdivia por Calle 8, en una finca que manejaba uno de lo anfitriones de la cuyanía como era la Familia Páez. Lo cierto es que este sentimiento original de pueblo se fue haciendo tan fuerte, que cuando no tuvieron espacio físico, lo inventaron bajo la sombra de los frondosos eucaliptus de la Costa Canal. Hoy los seguidores de la tradición se encuentran en la Unión Vecinal Quinto Cuartel, ubicada en Costa Canal entre 8 y 9.
Hoy la tradición se sigue cimentando, y en cada encuentro que se produce, hay una conjunción de los grandes, aquellos que tienen largas historias de cuyanía, con los que se acercan por curiosidad para ver que es esto de que el lunes se toque tonadas y folklore cuyano. Ya no se falta al trabajo, el que no puede venir en la mañana porque trabaja, lo hace en la tarde, “se puede combinar esto de disfrutar de lo nuestro y hacerle frente a la obligaciones”, sostienen los organizadores.
Al averiguar quien era el que oficiaba de anfitrión, los presentes marcan a un hombre de unos 70 años, el vice de la Unión Vecinal, un apasionado de lo nuestro, nos indican. En la zona lo conocen como Victor “El escopeta Paez”. El hombre sale de una habitación, con un trapo se seca las manos, la ofrece amplia y abierta “un gusto y bienvenidos, este es un espacio para cuyanos”, en tanto que las risas en la habitación seguían, es que un grupo de muchachos tozaba unas gallinas, con las que luego comeríamos una cazuela criolla.
En tanto que “El Escopeta”, así pide que le llamemos, nos ofrece algo para tomar y luego nos sentamos, junto a un caballete a charlar sobre motivo de nuestra visita. Mientras, que al lado nuestro, los que iban llegando se ubicaban donde les gustaba, bajo el alero de la Unión Vecinal, junto a las moras, las sillas se distribuían desparejas en el terreno.
Quien acompañaba de mano en mano era el vino. Las cajas de tetra brick cortadas por la mitad pasaban de mano en mano, con tinto o blanco, de acuerdo al gusto de cada uno.
“Esta tradición tiene más de 90 años, los cuyanos nos encontramos a festejar la cuyanía, con todo el respeto, porque acá nunca hay un solo problema. Cuando alguien se pasa en tragos lo aconsejamos que se vaya del lugar y que vuelva cuando este sano. Un hombre tomado no es responsable de sus actos”, dice mientras con sus ojos profundos nos mira y analiza a nosotros como sapos de otro pozo, pero a su vez de manera amable ofrece un vino blanco fresquito, que a los casi 40 grados del lunes eran una bendición a la garganta.
Por primera vez sonríe y en ello se ve cuyano que ofrece todo en su casa al visitante. “Acá a nadie se lo invita, vienen los que quieren, y los que les gusta compartir un momento de la cuyanía. Vienen de cualquier parte de la provincia y muchas veces nos cayeron los mendocinos y los puntanos, con todo un grupo de trovadores y cantores de la tierra”.
Cuando piensa en los famosos que pasaron por el lugar, se estira sobre la silla de plástico en la que está sentado y dice “todos los que quieren, Ernesto Villavicencio, Los Canto, Los del Quinto Cuartel, Los Algarroba.Com, por decir algunos”. También ponen su arte en este tipo de encuentros que son espontáneos, jóvenes que vienen haciendo huella en el folklore como Carlos Barrionuevo, que son su voz sentida hace que los presentes lo miren en un silencio perpetuo y con un respeto enorme, también, en el encuentro que participamos estuvo Chano del Médano, cantautor y un poeta que desde el sentimiento de su tierra Medanera, hace aplaudir a los presentes pidiéndole alguna de sus canciones. Solo se siente el sonido de las palmas al unísono y un grito cuyano que otro.
Cuando la guitarra comienza a tocar, se produce una especie de ritual, las sillas se acomodan y se arma un especie de escenario, donde el que interpreta está al frente y el público sentaditos en sus sillas. Si hay algún paisano que está hablando salta “un silencio, hay que escuchar el arte del paisano”
Cuando profundiza sobre el tema “El Escopeta”, nos dice: “en este encuentro no solo estamos los hombres, sino que también vienen las cuyanas que quieran cantar una buena tonada o una cueca y compartir con nosotros”. Vale marcar que los hombres presentes hayan tomado un traguito de mas, existe un respeto a la dama, que llega a quien le dicen de Ud., comadre o paisana. “La señora vino a invitarnos a una peña solidaria que está organizando”, nos cuenta el Escopeta, mientras presenta a una mujer de unos 65 años que tenía unos folletos de invitación para un encuentro folklórico, donde la paisanada iba a cantar en beneficio de alguien, no importa quien, sino que lo necesite.
Las canciones se van hilvanando una tras otras, canciones propias y ajenas hacen del momento algo muy especial. “Acá el poeta y el cantor que quieren decir algo lo pueden hacer, de manera improvisada”, dice Páez.
No hay guitarras enchufada, ni parlantes de amplificación, es todo original, igual que en esos momentos donde nacía la cuyanía, que se juntaban a descansar un poco y a compartir el arte del canto popular del pueblo.

0
Shares
Victor Garcia

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Canal 35 EN VIVO

delbon

movistar diciembre

autocar

 

osse

lentes magicos ff

Nuestros Productos  logos
Diario el zonda! móvil
Diarielzonda! también se puede ver desde tu móvil y es compatible con cualquier Smartphone,Android o IPhone etc...¡Pruébalo!
A. España 1409 sur , Capital , San Juan, Argentina - 264 4201313
 
0
Shares