A+ R A-
Sabado, 26 de Mayo de 2018 | San Juan | Argentina

 

Los 1° alimentos ya comienzan a forjar hábitos

A partir de los 6 meses, la lactancia materna comienza a ser acompañada con algunos alimentos semisólidos para cubrir las necesidades de energía, nutrientes, minerales y vitaminas que tiene el bebé. En la alimentación de los más pequeños en Argentina, existe deficiencia de hierro y una ingesta inadecuada de calcio.

Lunes, 26 Octubre 2015 16:57

A partir de los seis meses de vida, el niño cuenta con el desarrollo adecuado de sus funciones digestiva, renal y neurológica para comenzar a recibir alimentos como papillas de vegetales, de frutas y cereales. Se recomienda prolongar la lactancia materna hasta los dos años, por todos los beneficios que representa para el bebé, pero desde el sexto mes de vida comienza a ser progresivamente acompañada por estos alimentos semisólidos que vienen a completar los requerimientos nutricionales propios de los bebés de esa edad.
Desde la concepción, muchos factores -entre los cuales se destaca la nutrición- impactan sobre la salud futura del bebé. “La lactancia materna es fundamental por sus efectos anti-infecciosos, antiinflamatorios, inmunomoduladores, antivirales y antioxidantes, pero a partir de los 6 meses, se debe comenzar a incorporar otros alimentos además de la leche materna. Probar nuevos sabores y texturas se convierte en una experiencia sensorial única y es una oportunidad de aprendizaje para el bebé”, remarcó Marina Torresani, Doctora en Nutrición y Directora de la Carrera de Especialistas en Nutrición Clínica de la Universidad de Buenos Aires.
La inclusión de los primeros alimentos es una de las etapas críticas en el marco de lo que se conoce como los primeros 1000 días de vida, que van desde la gestación hasta los dos años del niño, y que se ha demostrado que representan una verdadera ventana de oportunidad como condicionantes de la salud futura y del desarrollo integral de una persona en la adultez.
Recientemente, fue presentado un estudio cuantitativo en mamás, realizado por TNS a través de encuestas presenciales en hogares, adonde se hizo foco fundamentalmente en la etapa en que incorporaron los primeros alimentos en la dieta de sus bebés. Se les preguntó primero qué las había motivado a hacerlo y argumentaron que un profesional se lo recomendó (47%), que su bebé no estaba satisfecho y necesitaba algo más (39%), que mostraba signos de que ya estaba preparado (23%), y que consideraba normal iniciar la incorporación de otros alimentos en ese momento (23%).
El relevamiento incluyó a 536 mujeres de NSE ABCD, madres de 18 a 49 años, con hijos de 0 a 36 meses de CABA, Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza. Se llevó a cabo entre abril y mayo de 2014 a través de entrevistas cara a cara. Del total de madres que participaron, 405 (casi 8 de cada 10) ya habían incorporado alimentos en la dieta de sus hijos (en promedio, entre los 6 y 7 meses).
Los primeros alimentos que incorporaron fueron principalmente puré de vegetales y de frutas (las mamás sostuvieron que los eligieron porque son buenos para la salud y porque el médico lo recomendó como primer alimento) y papillas de cereales para bebés (las mamás declararon que las principales razones fueron las recomendaciones de otras mamás, familiares y amigos, y porque es fácil de preparar y da saciedad al bebé). Ambos son nutricionalmente adecuados y recomendables como primeros alimentos a partir de los seis meses de vida (en el caso de los vegetales, lo son en tanto hayan sido preparados con leche materna, de fórmula o algún alimento rico en nutrientes).
Es importante prestar atención a la composición nutricional de lo que reciben los niños en esta etapa, porque se encuentran en pleno desarrollo de su sistema nervioso y ellos, sin darse cuenta, van definiendo patrones que los acompañarán durante toda su vida.
En la misma línea, la Dra. Torresani explicó que “el papel que juegan los padres en el desarrollo de hábitos de alimentación en sus hijos fue tomando cada vez más fuerza, convirtiéndose en tema de interés mundial. La interacción entre prácticas de alimentación por parte de los padres y las conductas alimentarias de los niños en un ambiente emocional adecuado, caracterizado por la receptividad a las necesidades y un contexto apto para el aprendizaje de conductas en la mesa, es esencial para establecer vínculos con el entorno en general, con las demás personas y con los alimentos”.
Tal como sugirió la Dra. Torresani, en los seres humanos “el modo de alimentarse, así como las preferencias y rechazos hacia determinados alimentos, están fuertemente condicionados por el aprendizaje y las experiencias vividas en los primeros 5 años de vida”. Por lo tanto, cada decisión nutricional que los padres toman por su hijo en esta etapa puede estar influyendo en su futuro mucho más de lo que ellos creen.
En este relevamiento, las madres completaron un diario de consumo durante una semana, adonde volcaban cada día lo que les daban de comer a sus bebés. Considerando todos los actos de ingesta, se analizó la participación de cada categoría de alimentos que un bebé recibe en promedio.
Si bien este abordaje no cuenta con un rigor científico absoluto, permite extraer algunas conclusiones relevantes que pueden invitar a tomar mejores medidas en términos de los hábitos nutricionales que se quiere forjar en los más pequeños.
Las primeras conclusiones que se desprenden de ese análisis son que la ingesta de galletitas, pan y torta casi triplica la de cereales para bebés, algo muy negativo en términos nutricionales.  Se observa un 13% de participación de bebidas frías, aunque no discrimina si se está hablando de agua pura, bebidas azucaradas o con edulcorantes sintéticos, lo cual no es lo mismo. Más allá de la metodología, los resultados coinciden con los de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud.
La lecha de vaca ocupa el 8% a pesar de la expresa recomendación de los pediatras y nutricionistas de no incluirla en la alimentación de los niños antes del año .
Los padres deben conversar con el pediatra para ofrecer a su hijo la mejor alimentación complementaria posible, prestando atención a aspectos nutricionales como elección, consistencia, cantidad, densidad energética, variación y combinación de los alimentos.
Diversos estudios han comprobado que las preferencias alimenticias toman forma tempranamente y permanecen hasta la edad adulta; una introducción óptima de alimentos durante este período tendrá un impacto sobre el desarrollo de la preferencia por alimentos saludables y los hábitos de alimentación, tanto en el corto como en el largo plazo .
A nivel poblacional, ya están identificadas algunas carencias nutricionales que existen en nuestro país. La última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud  arrojó no solamente un excesivo consumo de azúcar, sino además una inadecuada ingesta de hierro (mineral clave en la formación de células sanguíneas que transportan el oxígeno a todo el organismo), lo que se traduce en elevados niveles de anemia (20-35%), 28% de ingesta insuficiente de calcio (fundamental para un adecuado desarrollo óseo) y 24% de ingesta inadecuada en la incorporación de vitamina A (importante para el sistema inmune y la producción de glóbulos rojos).


0
Shares
Victor Garcia

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

IAPSER Banner 250 x 300px

becas

autocar

 

osse

Nuestros Productos  logos
Diario el zonda! móvil
Diarielzonda! también se puede ver desde tu móvil y es compatible con cualquier Smartphone,Android o IPhone etc...¡Pruébalo!
A. España 1409 sur , Capital , San Juan, Argentina - 264 4201313
 
0
Shares